Que el patrón de la cinematografía nos ilumine! Anecdotario.

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Quizá es poco conocido pero la cinematografía también tiene su patrón. San Juan Bosco y comparte patronaje con los magos y los ilusionistas.
San Juan Bosco, conocido como Don Bosco, era un eclesiástico piamontés fundador de la congregación salesiana y de la de las hijas de María Auxiliadora.
Es curiosamente, un patrón muy nuevo. De hecho no fue hasta septiembre de 1994, coincidiendo con el centenario de la invención del cine, que la Santa Sede propuso nombrar un patrón para este noble arte. Quien no dice también que fue por la histórica confrontación del cine con la televisión que, ya desde 1957, este medio tenía su propia patrona con Santa Clara de Asis.
Como todo lo que rodea al cine, eran necesarias las discusiones habituales entre los responsables de esta elección. Que si San Francisco de Asís, que si San Maximiliano Kolbe y claro, si San Juan Bosco.
Los tres tenían méritos para conseguirlo.
San Francisco de Asís es un personaje que ha sido fuente de inspiración de guionistas, directores e incluso protagonista en muchas películas. El fraile polaco San Maximiliano Kolbe – asesinado en el campo de concentración de Auschwitz – dejó escrito que "La prensa, la radio, el cine y cualquier otro invento posterior habían de estar orientados a iluminar las mentes y hacer revivir los corazones. Seguro no se le escogió para patrón porqué en demasiadas ocasiones no seguimos este consejo. Finalmente Sant Juan Bosco fue el escogido porqué en su labor docente utilizó como herramienta el teatro, la prensa y la lectura. Asimismo los salesianos siempre han sido grandes promotores de la cultura a través del cine.
De este modo, el 31 de enero - el día que le corresponde en el santoral - comenzó a ser el día de fiesta para todos los que nos dedicamos a esto de trabajar en el cine. También por ello, los premios Goya se celebran en las proximidades de esta celebrada fecha.
Así, una de las primeras reivindicaciones de las personas que trabajan en esta industria fue que ese día tuviera la consideración de festivo a todos los efectos. Pocos años después, por razones no muy claras, el día de fiesta, que no del santoral, se trasladó el 31 de diciembre.
El Gremi de cinemes – la patronal catalana del sector, muy consciente de que lo que no mata engorda – enseguida adquirió una talla del nuevo santo patrón y lo colocó presidiendo la sala principal del gremi donde de siempre, hubo una inmensa y preciosa mesa de reuniones, que se fue trasladando de sede en sede. Me gustaría saber que aún se conserva.
Una de las más activas sesiones que Don Bosco presidía en esta mesa eran las que cada año se repetían con motivo de la negociación del convenio colectivo de las salas de cine. Entonces la parte sindical más posturera exigía, y la patronal aceptaba con ridícula complacencia, que la talla del santo estuviera de espaldas a la mesa. Así se hizo, al menos mientras yo asistí.
Qué grave error, hoy la situación de todos los que trabajamos en los cines no estamos en la mejor posición. Quizás el santo, al no vernos la cara, no intercedió lo suficiente para todos nosotros. Ahora ya es demasiado tarde.
Cambrils, 3 de mayo de 2020

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